El mundo de la política electoral vive características muy distintas a las que se vivían hace una década. En nuestros días nos enfrentamos a una mayor competencia electoral, no basta ya únicamente el peso de la estructura partidista para obtener el triunfo en los comicios.
El electorado es más volátil y menos comprometido; la franja de los independientes, los “sin partido” ensancha su rango; cerca de un 40% del electorado, se ubican en este sector. Sin duda, existen altas expectativas ciudadanas no cumplidas, lo que conlleva a un desencanto de la ciudadanía y por ende, en muchos casos a incrementar el abstencionismo.
Pero intentemos describir las características de lo que Jaime Durán (consultor sudaméricano) denomina como los nuevos electores; evidentemente, no es una lista terminada y podría enriquecerse de acuerdo a la propia circunstancia de las regiones.
Los nuevos electores:
Son más urbanos, independientes de mitos rurales.
•Son más educados en términos formales y muestran mayor independencia respecto de los “ilustrados”.
•Son más laicos, marcan su independencia y cuestionan las acciones de la clase religiosa.
•La familia es más horizontal, con la madre fuera del hogar, con los niños educados de manera independiente. Electores más autónomos del mundo familiar.
•Son hijos de la revolución tecnológica: la televisión, las computadoras, el Internet y los email. La información que tienen ha cambiado en cantidad, calidad, velocidad y diversidad.
•Son cada vez más individualistas, aunque surge con gran fuerza redes sociales cibernéticas como el Facebook, Hi5 y MySpace.
•Construyen solos sus propios sueños, ambiciones y odios. No sienten la necesidad de ser representados por otros
•Han desmitificado el poder. Su relación con él es mas horizontal e irreverente. Son críticos del orden político establecido: partidos, líderes políticos, parlamento, ejecutivo.
•No se interesan en la política formal. Saben poco sobre ella. Tienen su propia agenda y concepción de la política.




